>>33765Porque simplemente cuando estamos en ese punto o tenemos una familia que depende de nosotros, hijos, novia, esposa, PADRES o abuelos, y suicidarnos sería la peor opción porque tal vez dependen de nosotros y nuestro laburo
Y si no porque no tienen de otra, una carrera que no da tanta plata y ahí están, ninguna habilidad útil y terminan envidiando al Brayan que tenían en la secundaria que terminó con do camionetas Toyota, una novia hiper explotada, 4 hijos y una vida ignorante pero con lujos
El último es peor que morir, envidiar a alguien es el peor destino para un hombre
Solución? Pensar, buscar algo que te dé plata, usar el IQ, hacerse rico y no laburar nunca más
Aprender a programar backend o pentesting da mucha plata si sabes dónde meterte, vender bots, vender un SaaS o dar clases, a la heladería donde siempre vas, etc, pero lo más importante es rodearte de amigos que te quieran, hacer tu espacio en la vía y no darle atención a los demás, que no sé metan en tu vida privada, sexual, etc, ya que juzgar la vida sexual o de alguien por como se ve es algo hipócrita porque no queremos ser juzgados pero juzgamos, la solución es aceptar el absurdo de la vida, ya que la vida tiene truco, solo acepta que si tú brújula moral se vuelve loca al ver a otros en pasos que sientes malos o eso, está bien, solo debes buscar por ti y nadie más, no andes en malos pasos, pero recordar disfrutar la juventud sin ser esclavo de ti mismo, de tus pasiones, creencias, etc. Lo peor es ser esclavo de uno mismo, degradarse por no ser quien deseas ser es lo peor que puede pasar ya que en efecto, acabas volviendo un hueco, y mientras la brecha entre quien dices ser y quien eres sea más grande, más falso serás.
Son cosas que uno aprende irremediablemente, pero saber hacer amigos y amigas es la habilidad más valiosa que uno puede hacer, no tiene sentido ser genio o alguien aparte y perder tu humanidad.
Promiscuidad, drogas, vicios, fiestas, etc, al final…. Al final, todo exceso que no construye, destruye; y el único éxito real es poder mirar al espejo sin sentir que eres un extraño habitando el cuerpo de un perdedor.